Técnico sostiene que se avecina un negro panorama si los efluentes que desembocan en la bahía siguen sin tratarse. Essap proyecta construir la primera planta de tratamiento cloacal en Asunción el año que viene.

La Costanera podría correr la misma suerte que el lago Ypacaraí si no se toman medidas inmediatas contra los efluentes cloacales que desembocan en la bahía de Asunción, advirtió el ingeniero Jorge Pusineri, vicepresidente del directorio de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap).
El experto señaló que actualmente son 16 los emisarios que vierten las aguas negras de más de 1.000.000 de personas al río Paraguay, provenientes principalmente de los cauces y arroyos urbanos, que a su vez hacen de colectores de las cloacas residenciales.
"El problema es que hoy todas las descargas de cloacas que vienen de cauces de Asunción y Gran Asunción no son tratadas y se hacen sobre la ribera del río y sin mucha profundidad. Eso hace que las aguas negras no se diluyan, contaminando cada vez más la bahía", expresó.
Mencionó que las cuencas del Mburicaó y del Itay, que reúnen los efluentes de Asunción, Fernando de la Mora y Luque, son las mayores contaminantes del río Paraguay.
PROYECTO. En busca de revertir el negro panorama que se avecina, nace el Plan Maestro de Saneamiento Ambiental de Asunción y el Área Metropolitana, indicó Pusineri.
El proyecto contempla varias etapas y requiere de una inversión de aproximadamente USD 550 millones, pero la entidad estatal solo dispone actualmente de USD 40 millones, provenientes del Banco Mundial.
"Ese dinero nos permite empezar el Plan Maestro. Con estos fondos vamos a empezar la construcción de la primera planta de tratamiento cloacal en Asunción, en un terreno que estamos negociando con la Municipalidad", refirió.
"Y al mismo tiempo vamos a construir colectores para juntar las dos cuencas (Mburicaó e Itay) y que desemboquen al río por un solo emisario que tendría una profundidad de 300 metros y también difusores, con lo cual se alejan los efluentes de la costa y se hacen pequeñas salidas para disminuir la polución, ya que el río diluye los efluentes", añadió.
Informó que la licitación para la planta -que estaría pegada a la parte norte del Mburicaó- se haría a fines de enero del año que viene, mientras que el llamado para los colectores a fines de este año, ya ese trabajo requiere de más urgimiento.
Recordó que actualmente San Lorenzo es la única ciudad de la Gran Asunción que cuenta con una pequeña planta de tratamiento de aguas, aunque esta ya se encuentra al límite de su capacidad.
Finalmente, insistió en que esta millonaria inversión tampoco sería efectiva si la gente sigue tirando de forma irresponsable sus desechos sólidos a cuencas y arroyos. "No porque está contaminado se debe seguir contaminando. Todos estos proyectos debe ir acompañado de cambio de actitudes de la gente", dijo.
El experto señaló que actualmente son 16 los emisarios que vierten las aguas negras de más de 1.000.000 de personas al río Paraguay, provenientes principalmente de los cauces y arroyos urbanos, que a su vez hacen de colectores de las cloacas residenciales.
"El problema es que hoy todas las descargas de cloacas que vienen de cauces de Asunción y Gran Asunción no son tratadas y se hacen sobre la ribera del río y sin mucha profundidad. Eso hace que las aguas negras no se diluyan, contaminando cada vez más la bahía", expresó.
Mencionó que las cuencas del Mburicaó y del Itay, que reúnen los efluentes de Asunción, Fernando de la Mora y Luque, son las mayores contaminantes del río Paraguay.
PROYECTO. En busca de revertir el negro panorama que se avecina, nace el Plan Maestro de Saneamiento Ambiental de Asunción y el Área Metropolitana, indicó Pusineri.
El proyecto contempla varias etapas y requiere de una inversión de aproximadamente USD 550 millones, pero la entidad estatal solo dispone actualmente de USD 40 millones, provenientes del Banco Mundial.
"Ese dinero nos permite empezar el Plan Maestro. Con estos fondos vamos a empezar la construcción de la primera planta de tratamiento cloacal en Asunción, en un terreno que estamos negociando con la Municipalidad", refirió.
"Y al mismo tiempo vamos a construir colectores para juntar las dos cuencas (Mburicaó e Itay) y que desemboquen al río por un solo emisario que tendría una profundidad de 300 metros y también difusores, con lo cual se alejan los efluentes de la costa y se hacen pequeñas salidas para disminuir la polución, ya que el río diluye los efluentes", añadió.
Informó que la licitación para la planta -que estaría pegada a la parte norte del Mburicaó- se haría a fines de enero del año que viene, mientras que el llamado para los colectores a fines de este año, ya ese trabajo requiere de más urgimiento.
Recordó que actualmente San Lorenzo es la única ciudad de la Gran Asunción que cuenta con una pequeña planta de tratamiento de aguas, aunque esta ya se encuentra al límite de su capacidad.
Finalmente, insistió en que esta millonaria inversión tampoco sería efectiva si la gente sigue tirando de forma irresponsable sus desechos sólidos a cuencas y arroyos. "No porque está contaminado se debe seguir contaminando. Todos estos proyectos debe ir acompañado de cambio de actitudes de la gente", dijo.
Espero que no ocurra lo mismo... de corazón!!! Está buenísimo el blog Diego, mucha información variada, agradable e interesante. ¡Felicitaciones!
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